viernes, 3 de febrero de 2012

mamie smith (estados unidos, 1883 - 1946) // crazy blues

bessie smith (estados unidos, 1894 - 1937) // do your duty, 1933

bessie smith (estados unidos, 1894 - 1937) // empty bed blues, 1928

bessie smith (estados unidos, 1894 - 1937) // a good man is hard to find

miércoles, 1 de febrero de 2012

dylan thomas (gales, 1914 - 1953) // poemas - de los suspiros algo nace... / desde la primera fiebre del amor a su infortunio, desde el tierno segundo... / donde una vez las aguas de tu rostro...

de los suspiros algo nace...

de los suspiros algo nace
que no es la pena, porque la he abatido
antes de la agonía; el espíritu crece
olvida y llora:
algo nace, se prueba y sabe bueno,
todo no podía ser desilusión:
tiene que haber, dios sea loado, una certeza,
si no de bien amar, al menos de no amar,
y esto es verdadero luego de la derrota permanente.

después de esa lucha que los más débiles conocen.
hay algo más que muerte;
olvida los grandes sufrimientos o seca las heridas,
él sufrirá por mucho tiempo
porque no se arrepiente de abandonar una mujer que espera
por su soldado sucio con saliva de palabras
que derraman una sangre tan ácida.

si eso bastase, bastaría para calmar el sufrimiento,
arrepentirse cuando se ha consumido
el gozo que en el sol me hizo feliz,
qué feliz fui mientras duró el gozar,
si bastara la vaguedad y las mentiras dulces fueran suficiente,
las frases huecas podrían soportar todo el sufrimiento
y curarme de males.

si eso bastase: hueso, sangre y nervio,
la mente retorcida, el lomo claramente formado,
que busca a tientas la sustancia bajo el plato del perro,
el hombre debería curarse de su mal.
ues todo lo que existe para dar yo lo ofrezco:
unas migas, un granero y un cabestro.


desde la primera fiebre del amor a su infortunio, desde el tierno segundo...

esde la primera fiebre del amor a su infortunio, desde el tierno segundo
hasta el hueco minuto del vientre,
desde el primer atisbo hasta el tijeretazo umbilical
la edad del pecho y la época feliz del delantal cuando ninguna boca
se agitaba en torno al hambre suspendido,
y el mundo entero era uno solo, una nada ventosa,
bautizaron mi mundo en un fluir de leche.
y la tierra y el cielo fueron un solo cerro al aire,
el sol y la luna derramaban una misma luz blanca.

desde la primera huella del pie descalzo, desde la mano que se eleva
y la irrupción del pelo,
desde el primer secreto del corazón, el fantasma que advierte,
y hasta el primer asombro mudo ante la carne,
el sol fue rojo y la luna fue gris,
y la tierra y el cielo fueron cual dos montañas que se encuentran,

el cuerpo prosperó, los dientes en las encías meduladas,
los huesos que crecían, el murmullo del semen
dentro de la glándula santificada, la sangre bendijo al corazón,
y los cuatro vientos, que tanto tiempo soplaron al unísono
abrillantaron mis orejas con la luz del sonido,
llamaron en mis ojos con el sonido de la luz.
y fue amarilla la multiplicación de las arenas,
cada grano dorado salpicaba la vida en su vecino,
verde era la casa cantarina.

la ciruela que mi madre arrancara maduró dulcemente,
el niño que dejara caer desde la oscuridad de su costado
hacia el regazo cavado de la luz, creció fuerte,
musculoso, enmarañado, atento a los gemidos del muslo
y a la voz que, como una voz de hambre,
arañaba en el sonido del viento y del sol.

y desde el primer deterioro de la carne
yo aprendí el lenguaje del hombre para enroscar las formas del pensar
en el idioma pétreo del cerebro,
para llenar de sombras y tejer nuevamente la trama de palabras
dejada por los muertos que, en su césped sin luna,
no necesitan del calor de la palabra.
la raíz de las lenguas se termina en un cáncer exangüe,
no es más que un nombre que los gusanos hacen cruz.

aprendí los verbos de la voluntad y supe mi secreto;
las claves de la noche golpearon en mi lengua;
donde antes había sólo una, hubo de pronto muchas mentes sonoras.

un solo vientre, un solo espíritu vomitó la materia.
un pecho amamantó al fruto de la fiebre,
aprendí la otra cara del cielo que divorcia,
el globo dos veces enmarcado que giraba;
un millón de cerebros alimentaron al retoño
que divide mis ojos;
la juventud, de veras se abrevió; las lágrimas de la primavera
se diluyeron en el verano y en las cien estaciones;
un sólo sol, un único maná, fue calor y alimento.


Donde una vez las aguas de tu rostro...

donde una vez las aguas de tu rostro
giraron impulsadas por mis hélices, sopla tu áspero fantasma,
los muertos alzan la mirada;
donde un día asomaron el pelo los tritones
a través de tu hielo, el viento áspero navega
por la sal, la raíz, las huevas de los peces.

donde una vez tus verdes nudos hundieron su atadura
en el cordón de la marea, allí camina ahora
el vegetal destejedor,
con tijeras filosas, empuñando el cuchillo
para cortar los canales en su origen
y derribar los frutos empapados.

invisibles, tus mareas medidoras del tiempo
irrumpen en las camas galantes de las algas;
el alga del amor se vuelve mustia;
allí en torno a tus piedras
sombras de niños van, que desde su vacío
lloran ante el mar colmado de delfines.

secos como la tumba, tus coloreados párpados
no serán aherrojados mientras la magia se deslice
sabia sobre el cielo y la tierra;
habrá corales en tus lechos,
habrá serpientes en tus mareas,
hasta que mueran todos nuestros juramentos del mar.

vers,: e. azcona cranwell

marguerite yourcenar (bélgica, 1903 - 1987) // poemas - tu nombre / una cantinela de pentauro / siete poemas para una muerta

tu nombre, 1936

(versión en español)

tu nombre que te fue dado por tu madre,
tu nombre que se derrama en mi amarga garganta
como una venenosa gota de miel.
tu nombre que grité bajo cada cielo
y llorado en todos los lechos;
tu nombre que leo
en filigrana en todas las páginas de mi infortunio.
tu nombre claro como el llanto
vertido en nosotros por uno de los ángeles.
tu nombre, como un bello niño desnudo que se revolcó en todos los fangos;
tu nombre, que me magulla la boca.
tu nombre con quien me acuesto
como con un talismán;
tu nombre como la sentencia que me condena al destierro.
tu nombre que gimoteo como una mendiga que continuaría
sus lamentos a las puertas de una ciudad en llamas;
tu nombre donde se han posado como moscas tantas habladurías infames;
tu nombre, que las gentes pronuncian como si fuese el de un recién llegado
tu nombre, x del desconocido
que eres tu mismo.
tu nombre de bautismo
inscripto sobre los registros negros del diablo y sobre el libro de oro de dios.
tu nombre que nada me hará desaprender;
tu nombre, que es junto a tu recuerdo la sola cosa que tu no puedas recobrarme,
porque cualquiera puede proferirlo bajo el cielo azul;
tu nombre, del cual cada letra es uno de los clavos de mi pasión;
tu nombre, el único del que me recordaré la mañana de la resurrección.

versión: c. alvarado


ton nom, 1936

(version originelle en français)

ton nom qui t’a été donné par ta mère,
ton nom qui se répand dans ma gorge amère
comme une vénéneuse goutte de miel.
ton nom que j’ai crié sous chaque ciel
et pleuré dans tous les lits ;
ton nom que je lis
en filigrane à toutes les pages de mon malheur.
ton nom clair comme le pleur
versé sur nous par un des anges.
ton nom, comme un bel enfant nu qui s’est roulé dans toutes les fanges ;
ton nom qui me meurtrit la bouche.
ton nom avec qui je couche
comme avec un talisman ;
ton nom comme la sentence qui me condamne au bannissement.
ton nom que je geins comme une mendiante qui continuerait ses plaintes aux portes d’une ville en flammes ;
ton nom où se sont posés comme des mouches tant de racontars infâmes ;
ton nom, que les gens prononcent comme s’il était celui du premier venu ;
ton nom, x de l’inconnu
qu’est toi-même.
ton nom de baptême
inscrit sur les registres noirs du diable et sur le livre d’or de dieu.
ton nom que rien ne me fera désapprendre ;
ton nom, qui est avec ton souvenir la seule chose que tu ne puisses pas me reprendre,
car n’importe qui peut le proférer sous le ciel bleu ;
ton nom, dont chaque lettre est l’un des clous de ma passion ;
ton nom, le seul dont me je souviendrai le matin de la résurrection.

les charités d’alcippe, paris, gallimard, 1984


una cantinela de pentauro

según un papiro egipcio
la muerte cerca de mí, la muerte cerca de ti
como un dulce sueño a la sombra de un dulce techo;
como un vino que se vierte, como un loto que respira;
la muerte cerca de ti como una caña que llora.
al extenuado, reposo; al enfermo, curación,
la muerte es un dulce lago del horizonte de polvo.
como un dulce viento de la tarde soplando su aliento lento,
la muerte detrás de ti infla la vela llena.
navegáis, amantes, hacia una tierra lejana.
como una dulce invitada la muerte está en el festín.
flor: el verano te marchita. rocío: el verano te bebe.
la muerte extiende sus redes como un dulce pajarero.
y la sombra del ciprés es la sombra que queda,
donde ya pronto el novio y la novia dormirán.


siete poemas para una muerta

I.
cansados de esperar, los que nos esperaron,
murieron sin saber que estábamos llegando,
sus brazos abiertos despacio se cerraron
y en vez del recuerdo, vino el pesar temblando.

la flor y la oración, la más tierna mirada,
son ofrendas que dios no podrá bendecir.
la muerte no escucha la vida desterrada;
nos junta solamente y no nos puede unir.

nunca conoceré esa apacible tumba;
es demasiado tarde, mi grito retumba
sin eco en la tierra de sorda eternidad;

la muerte desdeñosa o por la fuerza muda,
nos deja en este umbral oscuro de la duda
donde no fue el amor y está su soledad.

II.
aquí están la miel profunda de las rosas,
la fragancia, el color, el respirar amado.
no sonreirás más a la luz de las cosas;
tu gesto de abrazar en suspenso ha quedado.

ya no sentirán más tus párpados dormidos
el largo deshojar de la melancolía.
tu corazón se aleja en cielos desvaídos
y yo llego puntual para ver la agonía.

el ser no es más que un nombre; el tiempo es un día;
por la ruta del sol tu sombra yo amaría
pero contra la tumba mi amor se golpeó.

la muerte no vacila y supo alcanzarte;
si me recuerdas hoy sabrás compadecerte
de esta oscuridad que tu antorcha encendió.


III.
no había que titubear; había que acudir;
había que llamar; no había que callar.
no supe presentir que ibas a morir
y continué mi aislado camino de pasar.

no supe presentir que vería agotarse
el claro manantial donde la sed termina;
no supe presentir que la muerte germina
un fruto misterioso en la tierra de amarse.

aquí están mis ojos, mis manos, mi paso
de ayer por el jardín que ahora yace raso;
te busco titubeando como un extranjero,

pero sin alcanzarte; me acuso; y envidio
aquel que comprendió que todo es pasajero
y descubrió su amor frente a tu espejo tibio.

IV.
jamás de tu alma conocerás el viaje
comenzado en mi alma al despuntar el día;
ni el tiempo, ni el amor, ni la edad, ni el paisaje
borrarán tu huella grabada con la mía.

no sabrás que tiene tu rostro la belleza,
que el mundo por tu azul dulzura resplandece,
que la transparencia del lago en la maleza
refleja tu mirar donde el sol amanece.

nunca jamás sabrás que eres en mi mano
el oro del farol sobre el andar del mar;
que tu lejana voz se mueve en mi cantar,

que tu antorcha, tu luz y resplandor arcano
me indican el dulce sendero de vivir
juntos, en una sola sombra de seguir

V.
la estrella centelleante es del ciprés la fruta
balanceando la noche lenta del verano;
la vida en sus velos desnuda por su ruta
despliega tu esplendor cada vez más cercano.

tu amor y mi amor, nuestros cuerpos y el latido,
serán nuevamente diversa infinidad;
la araña constante extiende su tejido
y el universo atroz teje la eternidad.

el mar sin mañana nos trae a la ribera,
nos lleva debajo de una puerta soñera;
en todo morirnos, en todo renacemos,

pero en el corazón de sed desconocida
amor y esperanza imaginan que vemos
de aquella muerte el astro engendrar esta vida.

VI.
la miel de las cosas al fondo inalterable
es deseo, dolor y es remordimiento;
alambique sin fin donde el tiempo incansable
destila del día o la noche el movimiento.

comienza a madurar otra vez el rumor ,
la misma nota vibra en distintos sonidos;
no se puede cortar del perfume la flor
ni el alma del cuerpo eternamente unidos.

el cielo nos retira la escala fugaz,
no verás derramarse el amor por mi faz;
cada día cerrará la luz que te veía,

cada noche en la noche vendrá progresando,
como en tus brazos lentamente yo venía,
para cerrar también lo que se está apagando.

VII.
aquí viene en silencio el espacio del canto
que puede sin herirte pasar a tu lado;
dejemos las flores cubrirte con su llanto,
la sonrisa trazar en el rostro el pasado.

cuando la máscara desciende fatigada
y se deslizan en el lecho los durmientes,
todos los dedos de la hierba derribada
quisiera acariciar con mis manos ardientes.

es hacia tu dulzura que va mi sendero.
de este suelo acompasado el jardinero
del olvido barre el otoño de quererte.

el amor inmortal corre en la lejanía
de la sangre, y no turbaré con mi elegía,
la cita infinita de la tierra y la muerte.

versión: s.barón-supervielle

lee morse (estados unidos, 1897 - 1854) // t ain't no sin to take off your skin

lee morse (estados unidos, 1897 - 1954) // mail man blue, 1924

lee morse (estados unidos, 1897 - 1954) // in the sing song sycomore tree, 1928

lee morse (estados unidos, 1897 - 1954) // if you want the rainbow, 1928

lee morse (estados unidos, 1897 - 1954) // love letters in the sand, 1931

lee morse, (estados unidos, 1897 - 1954) // yes, sir! that's my baby, 1925

martes, 31 de enero de 2012

beatriz sarlo (argentina, 1942 - ) // el patriotismo despótico - 27 de enero de 2012

el patriotismo despótico para la nación

el martes, el movimiento evita se movilizó a la embajada de gran bretaña. la reaparición de la presidenta cristina kirchner trajo dos buenas noticias. la primera fue la reafirmación de una voluntad de diálogo pacífico con gran bretaña sobre la cuestión malvinas. la segunda, la difusión, por primera vez pública, del Informe rattenbach. frente a lo que podría haber sido una escalada verbal, se adoptó el más firme y modesto camino de la sensatez. ¿por qué se ha tardado treinta años para que el estado diera a conocer el informe rattenbach? malvinas es un absceso envenenado de la sensibilidad patriótica nacional. hagamos un poco de historia.
en abril de 1982, el país consumía el alucinógeno del patriotismo despótico, cuya visión era "ya ganamos", en la que se mezclaban la bravata y el desconocimiento. celebrityland estaba a sus anchas. después de años de entonar el estribillo de la dictadura -"los argentinos somos derechos y humanos"-, muchos "famosos" (periodistas incluidos) se emocionaban por una causa buena. en las kermeses televisivas se donaban joyas para la gran guerra en la que "nuestro ejército" (el mismo que había exterminado a miles) se cubría de gloria en el atlántico sur. alrededor del obelisco, pacíficas mujeres tejían para los soldados. En las escuelas, los chicos escribían conmovedoras cartitas, destinadas a los paquetes de provisiones y de regalos (muchos de esos paquetes se encontraron luego en la reventa). en plaza de mayo, galtieri, rodeado de una multitud, se entregaba con desparpajo a la exaltación del machismo belicista. fue una borrachera: "si quieren venir que vengan -dijo-, les presentaremos batalla". parecía una novela latinoamericana de dictadores. aunque, si pensamos en la literatura, fue la novela de fogwill, los pichiciegos , la que dio la versión más realista de la guerra. para leer hoy en el colegio secundario.
flamearon los pañuelos blancos de las madres con la curiosa leyenda "las malvinas son argentinas, los desaparecidos también". casi sin excepciones, lo que quedaba del peronismo setentista y la izquierda se hizo malvinero, con la descarrilada ilusión de que se ganaba la guerra y, acto seguido, se cambiaba el fusil de hombro y se pasaba a desalojar a la dictadura. muchos exiliados querían participar y hubo para todos los gustos, desde documentos y foros hasta planes para embarcarse hacia las islas desde algún aeropuerto latinoamericano, como si eso fuera posible. en plaza de mayo se agitaron más banderas argentinas que durante el mundial del 78, un récord difícil de empatar y que también está esperando un análisis crítico.
los políticos de la multipartidaria desvariaban, y sólo raúl alfonsín se animó a llamar a la guerra "un cepo patriótico". contadas excepciones dentro del territorio argentino: el marxista carlos brocato, y un grupo casi invisible de intelectuales que hicieron circular sus ideas como pudieron, ya que la prensa no publicaba posiciones contrarias a la guerra.
en san telmo, adolfo pérez esquivel hablaba con unos pocos, y organizaba con músicos jóvenes un concierto por la paz. graciela fernández meijide recuerda que la asamblea permanente por los derechos humanos no pudo lograr una posición única. el triunfalismo fue el hipnótico sueño de casi todos: se podía derrotar a gran bretaña; estados unidos abandonaba a su aliado del atlántico norte, y los militares, que hasta ese momento sólo habían demostrado ser diligentes ejecutores de gente mayormente en cautiverio o derrotada, tenían cualidades para organizar una guerra de verdad.
el informe, que el ejército encargó al respetado general benjamín rattenbach, fue abiertamente crítico de la preparación militar y diplomática, la estrategia y la conducción de la guerra. es una pieza fundamental de la historia militar de malvinas. sin embargo, no se difundió. en 2006, este diario publicó una entrevista con su hijo, el músico y coronel augusto rattenbach, quien sostuvo que al informe se le arrancaron páginas. los treinta años de la guerra son una gran oportunidad y la presidenta lo ha comprendido. el informe caracteriza a la guerra como "aventura". esto no complica solamente a los responsables sino que obliga a revisar el sentimiento nacionalista malvinero de los civiles.
en la argentina, el gobierno y muchas organizaciones sociales han abierto un nuevo capítulo de "políticas de la memoria". no es el primero, como se pretende, pero es el más extenso y detallado. el deber de recordar ha sido defendido con tanta fuerza como el derecho a recordar. el gobierno reivindica las políticas de la memoria como articulación central de su política de derechos humanos. no se clausura el pasado y, en ese sentido, hay razón, porque el pasado fue demasiado terrible como para desplazarlo de la conciencia del presente. desde el nunca más hasta hoy, el conocimiento y la condena se han extendido. no muchos países en el mundo pueden presentar tal récord de juicios y condenas, realizados en democracia, en tribunales locales, con jueces locales.
sin embargo, la memoria de la guerra de malvinas hasta ahora ha seguido siendo inabordable como mito nacional. en un reportaje reciente, el canciller timerman cuenta que, hace muchos años, en un primer diálogo con cristina kirchner, tanto lo impresionó su posición respecto de las islas que le dijo: "sos muy malvinera". era una comprobación, no una crítica. pero el adjetivo "malvinero" no es neutro.
en 1982, la argentina cometió un error gigantesco que llevó a la muerte a cientos de conscriptos y afectó la vida de miles, atropellando el principio de que los conflictos territoriales no deben abordarse jamás por medios armados. y desestimando que la población de las islas parece tener una opinión adversa a vivir bajo soberanía argentina. ese error es parte de la memoria reconquistada por la democracia, sobre todo porque la acción de la dictadura fue apoyada por amplias mayorías.
la informe rattenbach rompe oficialmente un tabú. ese tabú existe porque, en el caso malvinas, no es posible adjudicar todo el mal a los militares. tmbién la sociedad argentina tiene que revisar su historia de entusiasmo frenético. tmbién los políticos, que en su mayoría apoyaron la invasión, deben mencionar explícitamente que esa acción errónea e injusta fue un abalorio de la política interior, y que las islas fueron usadas del mismo modo por tatcher, y ahora por dvid cmeron, que por gltieri. cmeron acusó a la agentina de ser una potencia colonialista. dicho por un británico, la frase es absurda. tan absurda que no provoca en el gobierno una escalada, ni siquiera verbal. en su discurso del miércoles, la presidenta ha dado señas de comprender que el tema malvinas exige un discurso tranquilo, no patriotismo de agitación. hace pocas horas se designó a alicia castro como embajadora en gran bretaña. castro viene del mismo cargo en venezuela y su chavismo es ardiente. los símbolos pesan en la diplomacia. sin embargo, confiemos en que, como sucede con los funcionarios kirchneristas que quieren retener su cargo, no abrirá la boca fuera del guión presidencial.
el martes pasado, en un acto a metros de la embajada de gran bretaña, los asistentes, organizados por la juventud peronista del movimiento evita, gritaban "fuera ingleses de las malvinas, fuera yanquis de américa latina", tal el lema de la convocatoria. en ese clima, la consigna más exaltante era un clásico futbolero: "el que no salta?". sobre el palco, que compartía con emilio pérsico, fernando "chino" navarro mostró más prudencia. "esta iniciativa -dijo- tiene que ver con la paz; le reclamamos a gran bretaña que negocie racionalmente. lo queremos hacer en el marco de la paz y el diálogo. le decimos a la presidenta: cuente con nosotros en el marco de la paz y la legalidad, para que las malvinas sean argentinas, pero también cuente con nosotros para que, en la patria, no haya un solo pobre". de algún modo, en las frases citadas hay una advertencia. en cinco minutos exactos, se repite "paz y diálogo" unas diez veces. y también se pone un horizonte: el presente no culmina en una reivindicación territorial sino social. por eso el acto comenzó con el himno y terminó con la marcha peronista transmitida desde los equipos de sonido del palco.
en efecto, es una pobre identidad la que se sostiene como identidad territorial, sobre todo en el caso de una nación como la argentina que, lejos de lo que se piensa en círculos donde el irredentismo es una mística, no padeció una historia de despojos en sus fronteras, sino de despojos fronteras adentro: pueblos originarios, viejos y nuevos pobres de todo origen, recursos naturales, depredación del medio ambiente, ésos son los temas abiertos. los otros quedan para un museo razonado del desvarío nacionalista sin principios y para los tiempos lentos del diálogo en los foros internacionales.
la presidenta tiró toda la responsabilidad sobre la locura malvinera a los militares. es una verdad a medias, exculpatoria de una sociedad que se dejó arrebatar y aceptó que la dictadura se travistiera con un neblinoso manto patriótico. en un país que quiere una memoria completa del pasado, es necesario reconocer estos hechos, entre otras razones para honrar a los caídos y hacer justicia a los veteranos. no para convalidar el nacionalismo malvinero, sino para ofrecerles un lugar como víctimas, separado de los jefes que los condujeron a la aventura.



© LA NACION.

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