jueves, 13 de octubre de 2011

leon trotsky (lev davidovich bronshtein, rusia, 1879 - 1940) // literatura y revolución, 1934 - introducción

literatura y revolución
introducción

la situación del arte puede definirse mediante las siguientes consideraciones generales. www.marxismo.org
si el proletariado ruso no hubiera creado su propio ejército tras la toma del poder, el estado obrero habría dejado de vivir hace tiempo, y ahora no estaríamos pensando en los problemas económicos, y mucho menos en los problemas de la cultura y del espíritu.
si en el curso de los próximos años la dictadura del proletariado se mostrase incapaz de organizar la economía y de asegurar a la población por lo menos un mínimo vital de bienes materiales, el régimen proletario estaría entonces realmente llamado a desaparecer. por eso la economía es en la hora presente el problema de los problemas.
de todos modos, aunque los problemas elementales del alimento, del vestido, del abrigo y también de la educación primaria estuvieran resueltos, no significaría de ningún modo la victoria total del nuevo principio histórico, es decir, la victoria del socialismo. sólo un progreso del pensamiento científico a escala nacional y el desarrollo de un arte nuevo supondrán que la semilla histórica no sólo ha crecido hasta dar una planta, sino también que ha florecido. desde este enfoque, el desarrollo del arte es la prueba más alta de la vitalidad y de la significación de cualquier época.
la cultura vive de la savia de la economía, pero no basta con lo estrictamente necesario para que la cultura pueda nacer, desarrollarse y refinarse. nuestra burguesía se sirvió de la literatura rápidamente en el período en que se fortaleció y enriqueció. el proletariado conseguirá preparar la formación de una cultura y de una literatura nuevas, es decir, socialistas, no por métodos de laboratorio sobre la base de nuestra pobreza, de nuestras necesidades y de nuestra ignorancia de hoy, sino a partir de vastos medios sociales, económicos y culturales. el arte necesita bienestar, abundancia incluso. los altos hornos deberán calentar más, las ruedas girar con mayor rapidez, las lanzaderas correr más, las escuelas trabajar mejor. izquierda revolucionaria
nuestra vieja literatura y nuestra vieja cultura rusas eran expresión de la nobleza y de la burocracia y se basaban en el mundo campesino. el noble pagado de sí mismo y el noble “arrepentido” imprimieron su huella en el periodo más importante de la literatura rusa. luego apareció el intelectual plebeyo que, basándose en el campesino y en el burgués, escribió también su capítulo en la historia de la literatura rusa. tras pasar por el periodo de esquematismo extremo de los viejos narodniki, ese intelectual plebeyo se modernizó, se diferenció e individualizó en el sentido burgués del término. ese fue el papel histórico que le tocó cumplir a la escuela decadente y al simbolismo. desde principios de siglo, y especialmente después de 1907-1908, la transformación burguesa de la intelligentsia y de la literatura se realizó con celeridad. la guerra puso fin, patrióticamente, a este proceso.
la revolución dio al traste con la burguesía y este hecho decisivo irrumpió en la literatura. la literatura centrada sobre un eje burgués ya no existe. todo cuanto ha quedado, más o menos viable, en el dominio de la cultura, y especialmente en el de la literatura, se esforzó y se esfuerza aún por encontrar una orientación nueva. desde el momento en que la burguesía no existe, el eje no puede ser otro que el pueblo sin la burguesía. pero ¿qué es el pueblo? en primer lugar, el campesinado y, en cierta medida, los pequeños burgueses urbanos; luego los obreros que no pueden ser separados del protoplasma popular del campesinado. esto es lo que expresa la tendencia básica de todos los “compañeros de viaje” de la revolución. y lo mismo en pilniak, en los “hermanos sérapion”, y en los “imaginistas” que están todavía vivos. y lo mismo ocurre con algunos de los futuristas (klebnikov, kruchenik y w. kamensky). la base campesina de nuestra cultura, o mejor dicho, de nuestra incultura, pone de manifiesto de modo indirecto toda su inercia.
nuestra revolución es la expresión del campesino convertido en proletario que, sin embargo, se apoya en el campesino y le muestra el camino a seguir. nuestro arte es la expresión del intelectual que duda entre el campesino y el proletario. se halla incapacitado, orgánicamente, para fundirse con uno o con otro, pero se inclina las más de las veces hacia el campesino. debido a su posición intermedia y a sus vinculaciones, no puede convertirse en mujik, pero puede cambiar al mujik. sin embargo, no puede haber revolución sin la dirección del proletariado. tal contradicción es el origen de la dificultad fundamental a la hora de abordar el tema. puede afirmarse que los poetas y escritores de estos años extremadamente críticos difieren entre si por la forma en que salen de esta contradicción, y por el modo en que colman el vacío, unos mediante el misticismo, otros mediante el romanticismo, un tercero mediante un prudente distanciamiento, y un cuarto por un grito ensordecedor. con independencia de la variedad de métodos empleados para superar la contradicción, ésta sigue siendo una en esencia: consiste en la separación creada por la sociedad burguesa entre el trabajo intelectual, incluido el arte, y el trabajo físico. la revolución es obra de hombres que realizan un trabajo físico. uno de los objetivos últimos de la revolución consiste en superar totalmente la separación entre esas dos clases de actividad. En tal sentido, como en todos los demás, la creación de un arte nuevo es una tarea que se realiza siguiendo las líneas del trabajo fundamental, el de la construcción de una cultura socialista.
sería ridículo, absurdo e incluso estúpido hasta más no poder, pretender que el arte permanecerá indiferente a las convulsiones de nuestra época. son los hombres los que preparan los acontecimientos, son los hombres los que los realizan, y los acontecimientos a su vez actúan sobre los hombres y los cambian. el arte refleja, de forma directa o indirecta, la vida de los hombres que realizan o viven los acontecimientos. y esto es válido para todas las artes, desde la más monumental a la que se centra en lo más íntimo. si la naturaleza, el amor o la amistad no estuvieran ligadas al espíritu social de una época, la poesía lírica habría dejado de existir hace mucho tiempo. un profundo viraje histórico, es decir, un reordenamiento de las clases en la sociedad, rompe la individualidad, coloca la percepción de los temas fundamentales de la poesía bajo un nuevo enfoque y salva así al arte de una repetición eterna.
pero el “espíritu” de una época ¿no actúa de modo indivisible e independiente de la voluntad subjetiva? evidentemente, en última instancia este espíritu se refleja en todos; tanto en quienes lo aceptan y encarnan como en aquellos que luchan desesperadamente contra él o en quienes se esfuerzan por librarse de él; quienes le vuelven la espalda mueren poco a poco; quienes se resisten a él pueden, a lo más, reanimar tal o cual llama arcaica: el arte nuevo, al plantear nuevos jalones y ensanchar el campo de la creación artística, sólo podrá ser creado por aquellos que se identifiquen con su época. si trazásemos una línea que una el arte actual y el arte socialista del futuro, podríamos decir que hoy apenas hemos superado la fase de preparación de esa preparación propiamente dicha.
hagamos un breve esbozo de los grupos de la literatura rusa actual.
la literatura que se halla alejada de la revolución, desde los folletinistas del periódico de suvorín hasta los líricos más sublimes del valle de lágrimas de la aristocracia, agoniza como las clases a las que han servido. por lo que respecta a la forma, genealógicamente, esa literatura representa el perfeccionamiento de la línea maestra de nuestra vieja literatura, que comenzó como literatura de la nobleza y que terminó como literatura simplemente burguesa.
la literatura “mujik” soviética, que canta al campesino, puede encontrar sus raíces, desde el punto de vista de la forma, aunque de modo menos claro, en las tendencias eslavófilas y populistas de la vieja literatura. resulta evidente que los escritores que cantan al mujik no preceden directamente de los mujiks. no existirían sin la literatura anterior de la nobleza y de la burguesía, de cuya literatura son la rama más joven. en la actualidad todos ellos tratan de ponerse de acuerdo con la hora de la nueva sociedad.
indudablemente, el futurismo también era un brote de la vieja literatura. pero el futurismo ruso no había alcanzado su completo desarrollo en el marco de la vieja literatura, ni había sufrido la adaptación burguesa que le hubiera valido ser reconocido oficialmente. cuando estalló la guerra y luego la revolución, el futurismo era todavía bohemio, como todas las escuelas literarias en los países capitalistas. gracias al impulso de los acontecimientos, el futurismo se adentró por los nuevos derroteros de la revolución. un arte revolucionario no podía nacer de ahí por la misma naturaleza de las cosas. aunque sigue siendo, por muchas razones, un brote revolucionario bohemio del arte antiguo, el futurismo contribuye en mayor medida, más directa y más activamente que cualquier otra tendencia, a la formación del arte nuevo.
por significativas que puedan ser en líneas generales las obras de determinados poetas proletarios, su sedicente “arte proletario” no hace otra cosa sino cumplir un período de aprendizaje. siembra por doquier los elementos de la cultura artística, ayuda a la nueva clase a asimilar las obras antiguas, aunque de modo superficial. en este sentido es una de las corrientes que llevan al arte socialista del futuro. transcrito por
carece de todo fundamento oponer la cultura burguesa y el arte burgués a la cultura proletaria y al arte proletario. de hecho, estos últimos no existirán jamás, porque el régimen proletario es temporal y transitorio. la significación histórica y la grandeza moral de la revolución proletaria residen precisamente en que ésta sienta las bases de una cultura que no será ya una cultura de clase, sino la primera cultura auténticamente humana.
durante el período de transición, nuestra política artística puede y debe consistir en ayudar a los diferentes grupos y escuelas artísticas salidos de la revolución a captar correctamente el sentido histórico de la época y una vez haberles colocado ante el siguiente criterio categórico, “por la revolución o contra la revolución”, concederles una total libertad de autodeterminación en el terreno del arte. izquierda revolucionaria
por el momento, la revolución se refleja en el arte de modo parcial solamente, una vez que el artista deja de mirarla como una catástrofe exterior, y en la medida en que todos los artistas y poetas, tanto los viejos como los nuevos, se conviertan en una parte de la trama viviente de la revolución y aprendan a verla no desde fuera, sino desde el interior.
el torbellino social no se calmará pronto. ante nosotros tenemos decenios de lucha en europa y en américa. no sólo los hombres y las mujeres de nuestra generación, sino también los de la generación venidera, serán partícipes, héroes y víctimas de esta lucha. el arte de nuestra época será colocado enteramente bajo el signo de la revolución.
este arte necesita una nueva conciencia. por encima de todo es incompatible con el misticismo, sea éste sincero o se disfrace de romanticismo: la revolución tiene por punto de partida la idea central de que el hombre colectivo debe convertirse en el único señor y de que los límites de su poder sólo están determinados por su conocimiento de las fuerzas naturales y por su capacidad de utilizarlas. este arte nuevo es también incompatible con el pesimismo, con el escepticismo, con todas las demás formas de abatimiento espiritual. es realista, activo, colectivista, de forma vital y henchido de una confianza ilimitada en el porvenir.

29 de julio de 1924.

the shoes // cover your eyes

the willowz // take a look around

the willowz // everyone

the fitscarraldo sessions // alice & lewis" feat. moriarty

the black keys // tighten up

johnny cash (estados unidos, 1932 - 2003) // rusty cage

ben harper (estados unidos, 1969 - ) // i will not be broken

ben harper (estados unidos, 1969 - ) // don't give up on me now

the wallflowers // one headlight

love and rockets // so alive

love and rockets // ball of confusion

tom petty (estados unidos, 1950 - ) & the heartbreakers // mary jane's last dance

miércoles, 12 de octubre de 2011

t.s.eliot (estados unidos, 1888 - 1965) // poemas - cuatro cuartetos - east coker

east coker

I
en mi principio está mi fin. una tras otra
las casas se levantan y se derrumban, se
desmoronan, se extienden,
son arrancadas, destruidas, restauradas,
o en su lugar
queda un baldío, una fábrica o un paso a desnivel. viejas piedras para nuevos edificios,
vieja leña para nuevas hogueras,
viejas hogueras para las cenizas y cenizas
para la tierra
que ya es carne, pieles y heces,
huesos humanos y animales, tallos y hojas de cereal. las casas viven y mueren.
hay un tiempo para la construcción,
un tiempo para habitar y engendrar
y un tiempo para que el viento rompa el cristal
desprendido
sacuda las maderas en que trota el ratón del campo
y el tapiz en jirones donde se halla bordado
un lema silencioso.

en mi principio está mi fin. ahora cae la luz
a lo largo del campo abierto
y oculta con sus ramas la honda vereda,
vereda oscura en el anochecer
donde uno se protege contra el talud cuando pasa un vehículo,
y la honda vereda insiste en continuar
hasta la aldea hipnotizada en el calor eléctrico.
en la neblina cálida la luz sofocante
es absorbida, no refractada, por la piedra gris. duermen las dalias en el silencio vacío.
esperan al búho que llega temprano.
en ese campo abierto,
si uno no se acerca demasiado, si uno no se acerca
demasiado,
en una medianoche de verano se puede oír
la música de la débil gaita y el tamboril
y ver la danza en torno de la hoguera
la unión del hombre y la mujer
en bailes que significan matrimonio—
un sacramento noble y útil.
de dos en dos, en conjunción necesaria,
tomados de la mano o de los brazos
como símbolo de concordia.
dan vueltas a la hoguera
saltan sobre las llamas o se unen en corros,
rústicamente solemnes o en rústica risa
levantan sus pesados pies en toscos zapatos,
pies de tierra y arcilla que se alzan en el júbilo
del campo
el júbilo de aquellos que están bajo la tierra
desde hace mucho y nutren los cereales.
llevan el tiempo, marcan el ritmo de su danza, como viven al ritmo de las vivientes estaciones,
el tiempo de las estaciones y las constelaciones,
el tiempo de la ordeña y el tiempo de la cosecha,
el tiempo de ayuntarse hombre y mujer
y el de los animales. pies que suben y bajan,
comida y bebida, estiércol y muerte.

el alba ya despunta y otro día
se dispone al silencio y al calor.
el viento de la aurora mar adentro
ondula y se desliza. estoy aquí
o allá o en otra parte. en mi principio.

II
¿qué hacen noviembre y su final entorno
con primavera y su feliz trastorno
y las criaturas del calor de estío,
las flores que destruye el paso impío
malvarrosa que apunta a lo excesivo,
(su color rojo muere en gris cautivo)
rosas tardías con temprana nieve?
entre los astros a rodar se atreve
el trueno que simula un carro armado
en la guerra de estrellas constelado
al sol combate sin piedad escorpión
sol y luna se van. por esta acción
lloran cometas y el meteoro vuela
en fuego acabará este mundo en vela
cazan los cielos, cazan las llanuras
forman un remolino en las alturas
guerra perpetua que arderá en el cielo hasta que cubra a este planeta el hielo.

esto fue una manera de decirlo, no muy satisfactoria.
un ejercicio perifrástico en un estilo poético raído que lo deja a uno ante la intolerable lucha
con las palabras y los significados.
la poesía no importa.
no era (para recomenzar) lo que uno se había imaginado.
¿Cuál iba a ser el valor de lo que durante tanto
tiempo anhelamos,
la calma tan esperada, la serenidad otoñal
y la sabiduría de la vejez? ¿nos habían engañado
o se engañaron a sí mismos los ancestros de voces tranquilas
y simplemente nos legaron una receta
para el engaño?
la serenidad sólo una deliberada torpeza,
la sabiduría sólo el conocimiento de secretos
muertos
inútiles en las tinieblas que ellos escudriñaron
o de las que apartaron los ojos. hay, nos parece, cuando mucho un valor limitado
en el conocimiento que deriva de la experiencia.
el conocimiento impone una estructura
y falsifica,
porque la estructura es nueva a cada instante
y cada instante una nueva y estremecedora
valoración de cuánto hemos sido.
sólo nos desengañamos
de lo que engañándonos ya no puede hacer daño.
en medio, no sólo en medio del camino, en
todo el camino,
la selva oscura, la zarza, al borde de una ciénaga en
donde todo paso es inseguro
y amenazados por monstruos, luces delirantes
bajo riesgo de encantamiento. no me hablen
de la sabiduría de los ancianos sino más bien
de su locura,
su miedo al miedo y al frenesí, su miedo
a la posesión,
a pertenecer a otro, a otros o a dios.
la única sabiduría que podemos esperar adquirir
es la sabiduría de la humildad:
la humildad es infinita.

las casas yacen bajo el mar.

los danzantes yacen bajo el montículo

III
oh tinieblas, tinieblas; tinieblas. todos caen
en tinieblas,
los vacantes espacios entre los astros, lo vacío
en el vacío,
militares, banqueros, mercaderes, eminentes .
hombres de letras,
mecenas generosos de las artes, estadistas y
gobernantes,
notables funcionarios, presidentes de muchos
comités,
señores de la industria y pequeños contratistas,
todos caen en tinieblas,
y tinieblas el sol, la luna y el almanaque de gotha
y la gaceta de la bolsa y el directorio de directores
y se enfría el sentido y se pierde el motivo
de la acción
y todos vamos con ellos en el funeral silencioso,
el funeral de nadie pues no hay nadie
a quién enterrar.
quédate inmóvil, dije a mi alma, y deja que caigan
sobre ti las tinieblas
que serán las tinieblas de dios. como en un teatro
se apagan las luces para cambiar el decorado
con un hueco rumor de bastidores, un movimiento de
tinieblas sobre tinieblas,
y sabemos que enrollan y quitan de su lugar
las colinas y los árboles, el panorama distante
y la fachada altiva e imponente.
o como cuando el vagón del metro se detiene en el
túnel entre dos estaciones
y la conversación se eleva y luego poco a poco
se desvanece en silencio
y uno ve ahondarse el vacío mental detrás de cada rostro
y queda sólo el terror creciente de no tener ya nada en qué pensar.
o como cuando bajo anestesia la mente tiene
conciencia pero conciencia de nada
dije a mi alma: quédate inmóvil y espera
sin esperanza
porque la esperanza sería esperanza en lo que no
debe esperarse;
aguarda sin amor
porque el amor sería amor de lo que no se debe amar.
sin embargo queda la fe;
pero la fe, el amor y la esperanza se encuentran
en la espera.
espera sin el pensamiento ya que no estás preparada
para él.
así las tinieblas serán la luz y la inmovilidad será
la danza.
susurro de corrientes y relámpagos invernales.
el invisible tomillo silvestre y la fresa silvestre,
la risa en el jardín, eco del éxtasis
no pedido sino exigente que marca la agonía
de muerte y nacimiento.

dices que repito
algo que he dicho. lo diré nuevamente.
¿lo diré nuevamente? para llegar ahí,
para llegar adonde estás,
para salir desde donde no estás,
debes ir por un camino en donde no hay éxtasis, para llegar a lo que no sabes
debes ir por un camino que es el de la ignorancia.
para poseer lo que no posees
debes ir por el camino de la desposesión.
para llegar a lo que no eres
debes ir por el camino en que no eres.
y lo único que sabes es lo que no sabes .....
y lo único que posees es lo que no posees
y en donde estás es en donde no estás.

IV
el cirujano herido hunde el acero
e interroga la parte destemplada.
late bajo su mano ensangrentada
la aguda compasión del curandero
que interroga la fiebre en su tablero.

nuestra única salud es la enfermedad,
si acato a la enfermera agonizante
que no intenta agradar: es su constante
afán el recordar: la humanidad
empeora y desde allí sigue adelante.

nuestro hospital está en la tierra entera.
lo legó el arruinado millonario.
en él, si bien nos va, tan sólo espera
la muerte, ese cuidado extraordinario
que protege y estorba dondequiera.

sube el frío del pie hasta la rodilla.
canta la fiebre en su mental alambre.
para tener calor me enfrío a la orilla
del purgatorio. el fuego es hielo y hambre;
rosas la llama; el humo, zarza, astilla.

sólo bebemos sangre, y mientras tanto
carne sangrienta es la única comida.
a pesar de ello hacemos nuestra vida
de suponernos carne sin espanto
y a este viernes llamamos viernes santo.

V
y bien, estoy aquí, en medio del camino
y he pasado veinte años —veinte años en gran parte perdidos,
los años de entreguerra*—
tratando de aprender a usar las palabras
y cada intento es un comienzo enteramente nuevo
y es un tipo distinto de fracaso.
porque uno sólo ha aprendido a dominar
las palabras
para decir lo que ya no tiene que decir
o de ese modo en que no está dispuesto ya a
decirlo.
por eso cada intento
es un nuevo comienzo, una incursión en lo
inarticulado
con un mísero equipo cada vez más roído
en el desorden general de la inexactitud
del sentimiento,
escuadras de la emoción sin disciplina.
y lo que debe ser conquistado
mediante fuerza y sumisión, ya ha sido descubierto una, dos, varias veces por hombres que uno no tiene
esperanza de emular
—pero no hay competencia:
sólo existe la lucha por recobrar lo perdido
y encontrado y perdido una vez y otra vez
y ahora en condiciones que parecen adversas.
pero quizá no hay ganancia ni pérdida:
para nosotros sólo existe el intento.
lo demás no es asunto nuestro.

la casa es el lugar del que partimos.
a medida que envejecemos
el mundo se nos vuelve más extraño, más compleja
la ordenación de muertos y vivos.
no el intenso momento
aislado sin antes ni después,
sino la vida entera que arde a cada momento
y no la vida entera de un solo hombre
sino de viejas piedras indescifrables.
hay un tiempo para el anochecer bajo la luz
de las estrellas,
un tiempo para el anochecer a la luz de la lámpara (el anochecer con el álbum de fotos).
el amor se acerca más a sí mismo
cuando dejan de importar el aquí y el ahora.
los viejos deben ser exploradores
aquí o allá, no importa dónde
debemos estar inmóviles y sin embargo movernos
hacia otra intensidad
en busca de una mayor unión, una comunión
más profunda
a través del frío oscuro y la vacía desolación,
el grito de la ola, el grito del viento, las grandes
aguas
del petrel y de la marsopa.
en mi fin está mi principio.

*en
el original: the years of l'entre deux guerres.